Miniaturas 026

Un niño. Esa pequeña criatura
indefensa у hambrienta de ternura
merece, después de Dios,
todo el amor de que el hombre es capaz.

Amor y sacrificio, en amalgama,
que ennoblecen a quien los da sin tasa.
Quien no ama a los niños no merece
el amor que a él le dieron cuando niño fue.

Y niño se es desde la entraña cálida
cuando dos puntos vivos se entrelazan.

 class=