¿Tan escaso estas de tiempo,
estás tan febrilmente atareado
que no tienes un rato cada día
para hablar un momento
con el Dios que te cuida у te protege?
¿Por qué hemos de dejar esos instantes
para el día que tengamos tiempo libre?
¿Vamos a darle a Dios lo que nos sobra
y, si no, aplazamos el recuerdo
hasta el día de la angustia irreversible?
Acuérdate de Dios. Te irá bien la entrevista.
