19 marzo
José de Nazaret, el carpintero
de corazón y voz abrazadoras.
Un hombre de alta espalda
para cubrir a Dios de la ventisca.
Trabaja con madera oliente aún a resina
para que el Niño Dios se vaya acostumbrando
al tacto de los clavos y al olor de leño verde.
José es obrero y pobre:
apenas cuatro duros por todas sus chapuzas.
Pero es feliz: Jesús lo llena todo.
En la modesta casa de cal y adobe
se aman José, María y Jesús.
Cuando hay amor en casa hay alegría.
