No te fijes en lo que ya has conseguido
sino en lo que aún te queda por hacer.
No sientas complacencia
porque no seas malo simplemente
pues sabes que tu destino y vocación
es lograr la perfección
que va más allá de la mediocridad.
Ni frío ni caliente,
ni perverso ni santo,
ni héroe ni villano:
así somos.
Tenemos por delante,
en el camino de la bondad,
muchas millas que están por estrenar.
Avanza, sigue, insiste.
