Nо te atrincheres
en la seguridad inamovible
de tus afirmaciones.
No empeñes tu verdad
apostando por ella tozudamente.
Cualquier pequeño detalle que tú ignores
puede haber cambiado el sentido
de lo que te parece irrefutable.
Sea el «creo yo» tu modo de afirmar
en lugar del «estoy seguro de…».
