«Busca la paz y corre tras ella».
Plántala en tu huerto,
acógela en tu casa,
dale cobijo en tu corazón,
tradúcela en tus palabras,
cuélgala del techo de tu dormitorio,
guárdala en el cofre de tus pensamientos,
amásala con la levadura de tus ideas,
exprímela como zumo para tu sed,
téjela para cubrir tus espaldas,
aderézala y que sea tu sabroso alimento.
Busca la paz y acógela en tu casa.
