Quiero comprar, a cualquier precio,
una capa de suave terciopelo:
«capa de comprensión» se llama.
De ancho vuelo у amplia cobertura
para cubrir el mal y los errores,
para explicar el paso incomprensible,
para perdonar la ofensa.
Quiero vestirme de misericordia,
embozarme con la benevolencia
cada vez que me acerque a los hombres.
Pues ¿quién soy yo para juzgar a los demás?
