Por rebeldes у difíciles
que vuestros hijos sean o lo parezcan
es deber permanente de los padres
insistir, con tesón y con ternura,
en su recta educación.
Educación en lo esencial у en las maneras
de ser у de vivir entre los hombres.
Y aunque parezca que nada les influye,
la buena semilla de respeto,
de responsabilidad у de cordura
crecerá poco a poco con los años.
No os canséis de cultivar
los mejores sentimientos y actitudes
que hoy, mañana y siempre
deben prevalecer en su conducta.
