Haz agradable la vida a los demás
y serás el primero en disfrutar la tuya.
No obstaculices el paso,
ni pongas trampas
en el camino ajeno.
No seas displicente,
no te muestres tirano,
no seas despectivo,
desdeñoso, vulgar.
Que todos, cada uno,
se merecen respeto,
deferencia cortés y consideración.
Pero hay que ir más allá.
Hay que hacer agradable,
con gestos y palabras,
con hechos y respuestas,
la vida que vivimos entrelazadamente.
