Transigir es un verbo irregular
en nuestra personal conjugación.
No es hábito en nuestra convivencia,
ni norma estable en nuestras relaciones.
Sin embargo, qué frutos tan sabrosos produce
en la familia, en la vecindad,
en el trabajo.
Transigir, tolerar, condescender,
son signos de madurez, de nobleza de alma,
de personalidad.
Recrean amables paraísos,
oasis de templanza,
rincones de bienestar y de sosiego.
Transige. No te obstines.
