A medida que a mí mismo me conozco
debiera amarme menos, pues descubro
malas maneras y ruines sentimientos
que no son atractivos precisamente.
Si conociera, en cambio, a los demás,
sin reserva tendría yo que amarlos
al descubrir cuánta benevolencia,
nobleza y dignidad laten ocultas.
Acércate a tu hermano sin prejuicio:
verás que has de quererle porque es bueno,
cosa que de ti mismo
no siempre puedes decir:
у sin embargo te amas.
