Como un concierto sinfónico
ha de ser tu vida familiar.
Se funda en la armonía:
cada uno en su tono у a su debido tiempo
aporta su canción o su acompañamiento.
Es suficiente con que uno desentone
para que la armonía se quebrante.
A veces, un solista
tendrá que cantar su partitura
ante el silencio у respeto de los otros.
Pero el concierto es precisamente eso:
concierto de tonos ajustados
en el que nadie impone su estridencia.
