La bondad de corazón
no permite discriminación ni salvedades.
Si dices amar a todo el mundo
pero excluyes a uno, sólo a uno,
has enturbiado ya la fuente del amor.
Un solo corazón, la voluntad unívoca
si ama de verdad
no puede dar entrada
a ningún sentimiento malicioso.
Un malquerer cualquiera
envenena toda la voluntad.
Que nada ni nadie quede fuera
de tu ancho corazón.
