Lunes Santo
Que os améis unos a otros
como Yo os he amado.
Es mucho más que un mensaje:
es el único precepto que de verdad nos obliga
y que hace del jueves santo
el día que debiera repetirse
jornada a jornada, año a año.
No hay paliativo o excusa
para el mandamiento nuevo.
El que no ama
permanece en la muerte.
