Miniaturas 253

3 noviembre

Hubo una vez un mulato peruano
que amó a Dios, a los hombres у a la naturaleza
con el vigor de un corazón incandescente.

Domeñó sus sentidos,
curó a los enfermos,
alimentó a los pobres,
acogió al vagabundo,
encarnó el evangelio
en su humilde negritud.

San Martín de Porres se llamaba.
Sean estas palabras homenaje
e invitación a que le descubramos.

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