Entre la adulación y la alabanza
hay diferencias sustanciales.
La adulación es falsa,
la alabanza, sincera;
la adulación, inoportuna,
la alabanza, pertinente;
la adulación, injusta,
la alabanza, merecida.
Alaba y felicita con generosidad
siempre que la ocasión se te presente.
Pocas veces es tan hermosa la palabra humana
como al reconocer los méritos ajenos.
