¿A quién hacemos caso?
¿A la voz innominada que ironiza
diciendo que es de tontos
hacer el bien sin límites ni tope?
¿O al que dijo con palabra y voz divina:
«haced el bien ilimitadamente»?
Torpe refrán que va de boca en boca
es decir que somos hermanos, mas no primos.
Eso quiere decir
que hacemos distinciones,
que segregamos el modo de ser buenos,
que ponemos señales
en la espalda de unos
para no ir más allá de nuestra utilidad.
