Siembra paz entre los tuyos,
tiende puentes de mutuo entendimiento,
afianza los lazos familiares,
anuda voluntades,
armoniza las voces y los juicios,
conjuga las opiniones encontradas,
suaviza la aspereza inesperada,
ajusta el diapasón al tono amable.
Pon silencio ante el grito,
calma a la irritación,
mansedumbre a la ira,
caridad al encono,
simpatía a la hosquedad.
Viviréis inmensamente felices.
