Nuevas Miniaturas 174

Cuando das la espalda a Dios
no ves más que tu propia sombra.
Reduces tu horizonte
a la insignificancia de tu ser,
cierras todo camino
a la total inteligencia de la historia,
del mundo y de ti mismo.

Sólo Dios es exacta referencia
de cuanto te acontece,
de lo que eres,
de tu destino y vocación.

No le vuelvas la espalda;
su luz dará sentido a tu vivir.

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