Nuevas Miniaturas 210

Aunque seas infiel a tu Dios, ten la certeza
de que Él no quebranta su fidelidad.
Podemos renegar una y mil veces
de su amor y amistad.
Mas, Él no puede
torcer aquel designio
que a Sí mismo se impuso
de amar y perdonar sin cansancio ni hartura.
Podemos esquivar su mano, por un tiempo.
Mas su perseverancia es tenaz y porfiada.

Y al fin
iremos a parar a su red amorosa
como una mariposa
que Él persiguió celosamente.

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