30 noviembre
Andrés, como Pedro, su hermano
siguió a Jesús.
Supo desde el encuentro
que era el Hijo de Dios.
Y como a Pedro
le hizo pescador.
Por eso predicó con entusiasmo
el sermón singular del Evangelio.
Lo hizo carne y razón de su vivir
y murió, como un molino inmóvil,
en las aspas de la cruz, crucificado.
San Andrés.
