Ana Medina: «El padre Gago, religioso primero, y luego periodista»

El 23 de diciembre de 2022 el portal digital cope.es y el programa ‘La Linterna de la Iglesia’ reflexionaba sobre el desaparecido sacerdote y director general de COPE.

Te presentamos el artículo completo, o si lo prefieres, puedes acceder a la publicación original en cope.es.


Tiempo de lectura: 2’ 24 dic 2022 – 00:17 Actualizado 01:26

La colaboradora de ‘La Linterna de la Iglesia’ reflexiona sobre el desaparecido sacerdote y director general de COPE

Escucha la entrevista aquí:

El Padre Gago, José Luis, un dominico palentino que puso las bases de esta casa en la que nos reunimos, es el protagonista de nuestra mirada de hoy en La Linterna. Nos dejó hace ya diez años y se encuentra en proceso de beatificación. Este religioso, primero, y luego periodista, visionario de la comunicación, abierto, entregado, humilde, es todo un referente para los que hacemos radio, pero también para toda aquella persona que quiere descubrir un modo de vivir el Evangelio con mayúsculas en la vida cotidiana de hoy. Desempeñó numerosas responsabilidades en la Orden de Predicadores y en la Iglesia Española por medio de la Conferencia Episcopal y al servicio de la Conferencia de Religiosos. Escritor, director de programas de radio y televisión, profesor universitario. Tras muchos años de enfermedad, murió tranquilizando a quienes le acompañaban, un 22 de diciembre. Él, que siempre sintió el gusanillo de la radio, fue el principal artífice del nacimiento de COPE como cadena de emisoras populares de la Iglesia, y a la que siendo director general consiguió llevar a las grandes estrellas. Además de maestro en humanidad, bondad y cercanía, enseñó cómo poner el habla al servicio de la Palabra, también con mayúsculas:

«Gracias, Dios, por el habla. Afina nuestra voz para que salga limpia y alegradora. Que el genial privilegio del habla sirva para lo que tú lo inventaste: para la acción de gracias y para la alabanza, para el amor y el perdón y, en fin, para alabarte a ti, Señor y Padre nuestro» (P. Gago)

Existen pruebas de su santidad, por lo que confiamos en que, no muy tarde, podremos venerarlo como modelo. Para ello, encomendémosle nuestras preocupaciones para aportar también los milagros necesarios.