¿Sabías que el Padre Gago afirmaba que nadie es inútil?

El Padre Gago tenía la profunda convicción de que cada persona tiene un valor y un lugar en el mundo. Nadie es fruto del azar ni está de más, porque Dios llama a cada uno personalmente y le confía una misión.

Y así lo dejó escrito:

«Nadie es inútil, nadie insignificante.
Nada es casual, nada fortuito.

Especialmente tú
vives y te proyectas
porque Dios te ha llamado
con nombre у apellidos:
a ti, en singular.»

(“Miniaturas 146”)

Esta convicción la extendía a la misión y al servicio que tenemos cada uno de nosotros:

«No hay tarea pequeña,
ni ciudadano inútil.
No hay hombre que no tenga
un quehacer solidario.
Cada uno, en su sitio,
es pieza irreemplazable.»

(“Miniaturas Inéditas 24”)

Para el Padre Gago nadie era infecundo, porque cada persona es querida por Dios, que deposita en él la misión con que servir a los demás.