¿Sabías que el Padre Gago plasmaba su amor al prójimo en su trato acariciador?

Quienes trataron al Padre Gago afirman que la conversación y el encuentro con él eran siempre una caricia para el alma. Solo palabras amables, cálidas y bienhechoras nacían en su corazón y viajaban hasta su boca.

El trato cercano fue vehículo del que se sirvió para materializar el amor al prójimo, desbordante y acariciador, que fue constante en su vida. Así lo recoge en sus miniaturas:

Deja que la palabra salga bruñida у limpia de tu boca.
Que el tono de tu voz sea templado y cálido.
Que todo lo que digas sea terso y amable,
sin esquirlas о aristas que rocen la piel de tu hermano.

(Miniaturas 001)

Palabras corroboradas con hechos cada minuto de su vida.