Amor, alegría, paz,
comprensión, servicialidad,
bondad, lealtad,
amabilidad, dominio de sí mismo…
Frutos son del Espíritu de Dios
y a Él hemos de dar la iniciativa
de nuestros pensamientos
y de nuestras acciones.
Escucha atentamente en tu interior
esa voz sugeridora de bondades
que te indica cuáles son tus caminos.
