Nuevas Miniaturas 135

Casi siempre nos falta un elemento de juicio
a la hora de sentenciar contra nuestro hermano.
Lo vemos tan claro con nuestras propias razones
que creemos no existe réplica posible.

Luego, la realidad nos desengaña
con un nuevo argumento jamás imaginado.
Por eso es necesaria la prudencia y cautela,
la información total, los datos exhaustivos
antes de pronunciarnos contra nadie.

Nunca estés muy seguro
al juzgar la conducta ajena.
Seguro que te falta un dato sustancial.

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