En 1972, un grupo de adolescentes eran acogidos en el convento de San Pablo de Valladolid por un joven P. Gago enamorado de la música. Aquel grupo se convertiría en «Tahona», para quienes «El Pater» se convirtió en su padre espiritual, y musical.
En 1972, un grupo de adolescentes eran acogidos en el convento de San Pablo de Valladolid por un joven P. Gago enamorado de la música. Aquel grupo se convertiría en «Tahona», para quienes «El Pater» se convirtió en su padre espiritual, y musical.