No esperes a ser llamado
a grandes soluciones,
a heroicas hazañas.
No pienses en grandes,
ni magnas aventuras.
Estás puesto en el mundo
para el gesto pequeño.
Para la breve ayuda
y la palabra corta.
Una sola moneda,
una palabra sólo,
una caricia humilde,
un pensamiento limpio,
no es poco.
Si todos nos pusiéramos
a hacer el bien pequeño,
que sí está a nuestro alcance,
el mundo cambiaría.
