Miramos al de al lado у nos parece
que está mejor tratado por la vida.
Envidiamos al rico, a los que triunfan,
y todos nos parecen más felices
у más afortunados que nosotros.
No es cuestión solamente
de resignada conformidad.
Acaso no hemos llegado más alto
por desidia о hastío.
Quizás estemos donde merecemos.
Pero siempre es posible
reanudar la tarea de ser un poco más:
que lo que importa es el ser.
