Se ha extendido la moda
de hablar igual que carreteros,
como antes se decía.
Incultura, inseguridad, imitación, falsa hombría,
querer no ser menos: eso es lo que revela.
No se trata de ser cursis o artificiosos,
mas tampoco groseros.
Si la palabra es la expresión del pensamiento,
hablar con corrección
es descubrir una mente limpia у respetuosa.
Hablar bien es mejor.
