Nos gusta recibir buenas palabras,
pequeñas atenciones, obsequios у sonrisas.
También aquí es verdad
que quien no siembra
no espere recoger.
En lugar de con silencio o con indiferencia
vayamos por delante
en actitud abierta у generosa.
Adelantémonos en amabilidad:
que abre más puertas
la mano aplaudidora y la voz elogiosa
que los golpes de vanidad o antipatía.
