Cede con gusto ese puñado de minutos
a quien te los requiere. Necesita
tan sólo que le escuches. No pretende
cargarte el leve о grave fardo de sus cuitas.
Escuchar su versión, estar atento
a su pequeña historia: eso tan sólo
te pide quien desea hablar contigo.
Encontrar una puerta sin cancela,
un corazón sin cerca, es un regalo
que sólo cuesta
unos pocos minutos у una toma de amor.
