La familia nuclear, padres e hijos,
exige una atención infatigable.
Mas no hemos de olvidar
que la familia es un árbol frondoso
con ramas que se abren y se extienden
desde el tronco inicial.
No cortes el injerto, no rompas el contacto
con otros familiares.
El interés egoísta, las pequeñas intrigas,
la soberbia o la envidia
nos llevan con frecuencia
al distanciamiento o a la ruptura
con quienes llevan nuestra sangre
o la sienten fluir junto a su corazón.
La familia es muy ancha
y con todos hemos de mantener
relaciones humanas de primera calidad.
