Nada de lo que aquí nos obsesiona
y por lo que luchamos desaforadamente
lo podremos llevar a la otra orilla.
Dinero, poder, vanidades…
serán disfrutadas por tus deudos
que te recordarán con ironías…
Caigamos en la cuenta
de que todo lo que somos y tenemos
son bienes que, si no son compartidos,
pudrirán el corazón ansioso.
Disfrutarás de las cosas
si no cierras los puños avaramente.
