Frágil es la salud, frágil la vida.
Son así por ley de la naturaleza:
todo cuerpo mortal acaba desgastándose
hasta acabar en el agotamiento.
Disfruta de la vida limpiamente;
mas no olvides que el dolor,
la enfermedad y la flaqueza,
te avisan de la realidad inexcusable:
aquí estamos de paso,
llevamos nuestro cuerpo
como vestido prestado
hasta la transfiguración
que vendrá tras la muerte.
Si somos transeúntes,
no nos entristezcamos
al avistar la estación de destino.
