A lo largo de la vida hemos tenido
amigos, conocidos, compañeros
de los que el propio azar
nos fue desvinculando.
Si sabes dónde están,
escríbeles un día sin motivo aparente:
sólo por informarte qué fue de los niños…
Muestra por ellos tu interés humano.
Comprobarás, por su respuesta,
que también te recuerdan
y que se gozan de tu vida presente.
Que el tiempo y la distancia
no anulen los buenos sentimientos.
