Nо es nuestro Dios un Dios de muertos
sino de vivos.
Él es la Vida y la Resurrección.
Mientras vivas, cultiva los encuentros
filiales con tu Dios.
Recibirás sus dones duplicados
y leerás correctamente
cualquier acontecimiento
que te pueda acaecer.
Irás por la vida con una luz delante
y un impulso elevador.
Tú que vives
únete al Dios de vivos.
