La perla y el diamante
han requerido tiempo
para llegar a ser lo que ahora son.
Nо seas impaciente,
no vaya a suceder
que por ver cómo crecen las espigas
tires de ellas y las arranques.
Cada día es una gota
destilada de tu bondad,
inaparente pero cierta.
Si hay bondad y pureza,
desbordarán el vaso de tu vida
vivida sin prisa y sin ansiedad.
