Siéntate a la puerta de tu corazón
y escucha sus latidos.
No cierres esa puerta
a nadie que viva о pase junto a ti,
que es inagotable
la inmensa capacidad de amar.
y el corazón está hecho
sólo para ese oficio insuperable.
Que no salte en tus sienes .
ni una sola pulsación enemistosa.
Ama y haz el bien sin excepciones.
