La tierra es generosa
levanta nuevas mieses
y cuelga frutos nuevos
año tras año, incansablemente.
Nada la detiene en su fecundidad
alimentando a todo ser viviente.
Sólo la mano del hombre es egoísta
y acapara los bienes para él solo
cerrando a los demás
la puerta del granero о de la bodega.
No seas menos generoso
que la huerta recostada en la ladera.
