Nuevas Miniaturas 177

Si tú no tienes segundas intenciones,
¿por qué han de tenerlas los demás?
Tu nobleza y tus rectas intenciones
son también condición de tu prójimo.

Admite a los demás sin prevenciones,
no asientes tu actitud en los prejuicios.
Recíbelos con sencillez
y escucha sus propuestas
con naturalidad y con franqueza.

Nadie pone trampas a tus pies.
Camina confiado.

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