Ningún mal deriva
de la familia unida
en la que reina
el respeto mutuo,
la tolerancia, la dúctil disciplina,
la conjugación de la autoridad paterna
y la obedicencia alegre.
La familia es un núcleo
en el que las células conviven
animadas del mismo espíritu
de fraternidad generosa,
de amistad condescendiente.
Sólo bienes cosechan
las familias que viven armoniosamente.
