Fecunda y gratificante
la soledad buscada.
Triste y desgarradora
la soledad forzada,
la que proviene
del abandono о de la indiferencia.
Seres a quienes les cortamos las raíces
y a quienes vaciamos aire familiar.
Si sabes de personas que viven solitarias,
acércate y confórtalas.
Te acogerán
con el gozo de un niño abandonado
que, por fin, halla a su madre.
