¿Qué pastor se alegra de la tormenta?
¿Qué marino del temporal bravío?
¿Quién disfruta del terremoto
o se alegra en medio del huracán?
Más hermosa y más grata
es la calma del mar
y la serenidad del campo sosegado.
Así la vida entre los hombres:
no suscites violencia ni altercados,
más bien,
siembra quietud y paz allí donde estuvieres.
