¿Sabías que el Padre Gago nos enseñó cómo la vida nos puede ser grata?

El camino de conversión al que nos invita el tiempo de cuaresma no es otro que el de volver el corazón al amor de Dios.

El corazón del Padre Gago rebosaba del Amor, con mayúsculas. El recorrido de su vida fue un camino de cuaresma, una vida de conversión y una vida de amor, donde el perdón era una constante.

Nos dejó varios escritos que lo avalan, en los que supo condensar la esencia del mensaje de Jesús. Y así, nos enseñó que la vida tan solo nos es grata, si la vivimos con bondad, perdón y dulzura:

Vestíos de bondad,
de humildad, de dulzura,
de comprensión y de misericordia.

Sobrellevaos mutuamente,
perdonaos cuando tengáis
contra alguien cualquier queja.

Si Dios os ha perdonado,
haced vosotros lo mismo.
Pues que si no lo hacemos,
tampoco encontraremos su perdón.

¡Es tan grata la vida
en ese clima suave de bondad,
de perdón y de dulzura!

(“Miniaturas Inéditas 72”)