¿Sabías que la música era su pasión y su afición?

La afición a la música le viene de su padre, que de niño formó parte de los “puericantores” de la catedral de Palencia. Después estudió música y se incorporó a la Banda Municipal de la ciudad y a la orquesta de Valladolid. Su padre fue su primer profesor de música. El Padre Gago tenía buena voz y buen oído musical. En la Escuela Apostólica de los Dominicos estudia piano y canto gregoriano. En Roma se forma como organista y en las comunidades en las que vivió hacía de organista y director del coro, y en Valladolid organizó un coro para dar vida a las celebraciones litúrgicas de la iglesia de San Pablo. En las noches de insomnio y dolor, cuando el mieloma múltiple le carcomía los huesos, escuchaba música clásica, gregoriano y cantos corales. Para él, la música clásica es “el arte más próximo a la sublime belleza de la divinidad”.