«Un roble bajo la lluvia
no es un sauce llorón.»
Caen de vez en cuando sobre ti
las tormentas naturales de la vida.
Puedes llorar y lamentar tus miedos
puedes afrontarlos con entereza y fe.
Eres fuerte si quieres,
eres débil si temes.
Tienes raíz y brío suficientes
para encarar la lluvia y el torrente.
Sé roble bajo la lluvia
y amanecerás en pie y erguido.
