Miniaturas 030

No hay interés parejo
al interés común, al bien universal.

Los intereses, como la libertad,
tienen marcado el límite
en el derecho ajeno que se ha de respetar.
Lo que a mí me interesa
debe ser contrastado con lo que a otros conviene.
No se puede expropiar la libertad ajena
al amparo de falsas pretensiones.

Mala es la prepotencia
de quien, por fuerza о maña,
avasalla la cerca de la dignidad ajena.

Antes de reclamar
exígete a ti mismo no dañar a ninguno.

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