Miniaturas Inéditas 57

Ni siquiera en el amor más afiliado,
es buena la obsesión absorbente,
el cerco agobiante, los celos excluyentes.

Hay en toda persona
un ángulo abierto de libertad sagrada,
de autonomía íntima,
que reclama soltura,
condescendencia nuestra,
en la espontaneidad a las iniciativas.

No agobies al amigo, a tu mujer, al hijo.

La lealtad y la fidelidad son más bellas,
cuando crecen al aire de la libertad.

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