Suprime la Religión de tu vida
y te verás obligado a derribar catedrales,
a expoliar los museos,
a vaciar bibliotecas,
a dejar sin cultura
la historia de tu pueblo.
Pero sobre todo,
dejarás sin raíces,
sin sentido y sin futuro,
tu vida de hombre,
creado a imagen y semejanza
del Dios vivo.
Si no tienes Religión,
crearás tu propia idolatría.
